martes, 30 de abril de 2013

Recuperando a Sabbatai Zevi

En El Cafe de Ocata ya hemos hablado de Sabbatai Zevi, uno de los mesías más originales de esa religión poblada de mesías que es el judaísmo:


Dentro de unas semanas voy a viajar a Edirne, donde sé que aún queda un pequeño grupo de seguidores de Sabbatai, que se hacen llamar los "dönme". Sabemos que se comportan externamente como fieles musulmanes y poco más. Ellos, sin embargo, prefieren darse a sí mismos el nombre de “ma’minim” (creyentes). Como sospecho que algún "dönme" visita El Café de Ocata, le lanzo este mensaje al océano con la esperanza (remota) de un contacto. 

Añado una historia sobre los dönme de Edirne:


Mientras esperaba al tren de Estambul en la estación en Edirne, Abraham Galante (uno de los mayores especialistas sobre la historia de los judíos de Turquía), se fijó en una anciana que tarareaba una canción mientras barría la sala de espera. Cuando la mujer se le acercó, siguiendo el curso de su faena, Galante se dio cuenta de que estaba cantando en ladino, y entonces, lleno de sorpresa, descubrió que la canción era una de las que cantaban los Dönme en sus reuniones para mantener sus esperanzas hasta el retorno de Sabbatai Zevi: “Oh, mi amado se ha ido de mi lado, ha sido la elección de Dios, Dios ha elegido, Sabbatai Zevi. Aunque cayó profundamente, sufrió con dignidad. Está muy cerca de mi corazón.

Galante le preguntó a la mujer, y se enteró de que era una Dönme, que formaba parte del grupo que aún permanecía en Edirne. Le preguntó por qué estaba barriendo la sala de espera, y le contestó que lo hacía todos los días para asegurarse de que estaría impecable cuando llegara Sabbatai. El Mesías había ido a descansar a Albania, le explicó, y en su regreso utilizará seguramente el tren, para poder recoger a sus fieles seguidores en el camino a Estambul, desde donde se embarcará a Jerusalén. Le añadió que esperaba reunirse con él y, después, se excusó porque tenía que continuar con su trabajo. Y volvió a cantar su canción interrumpida.

¿Cómo conseguir un contacto con un dönme de Edirne?

Acabo de descubrir (13:25) que los dönme ayunan durante el día en el mes de Ramadán, tal como lo hacen los musulmanes, pero, deliberadamente, comen minutos antes de finalizar, para señalar su independencia.

domingo, 28 de abril de 2013

Diógenes

Salvatore Rosa, "Diógenes tirando su cuenco", 1650.

Se cuenta que Diógenes al ver que un niño bebía agua recogiéndola con la mano, se libró de su última pertenencia, un cuenco, por considerar que el niño era más libre que él, puesto que necesitaba menos cosas. 


Yo tampoco

¿Entienden ustedes el esquema?



Creo que no hay que perder mucho tiempo intentando desmontar las modas educativas. Cuando los profesores se dan cuenta que el mucho trabajo que demandan no está, en absoluto, compensado por una mejora de resultados, se desvanecen por sí mismas. Y ya tengo claro que no se puede luchar, al menos en nuestro país, contra el imperativo de la moda pedagógica. Cuando no se tiene claro en lo que se cree, es que se cree en cualquier cosa, que ya saben ustedes que el ateísmo es el plural de Dios.

viernes, 26 de abril de 2013

El sultán y la doncella

Resulta que en un pueblo de los Rodopes nació la niña destinada a ser la mujer más bella del mundo. La noticia se extendió rápidamente por los Balcanes, desde las riberas del Danubio hasta el estrecho del Bósforo, e, inevitablemente, llegó a oídos del gran sultán de Estambul, que al oír como la gente ensalzaba la belleza de la criatura, perdió de golpe el sueño.

"Comer es la única forma de escapar a su sufrimiento. Al amanecer, el sultán devora doce platos de baklava, cada uno más empapado en miel que el anterior. Al mediodía se come tres corderos asados con una guarnición de hígado de trucha y corazones de pájaro carpintero, y cuando el sol se pone tras el palacio busca consuelo en la carne de veinte patos y dos terneros. Toda esa comida lo hace tan obeso, tan absolutamente enorme, que nada en cien pasos escapa a su sombra".
Miroslav Penkov, El este de Occidente.

jueves, 25 de abril de 2013

¡Comunista el que no bote!

Justo cuando estoy leyendo Ladrones de cruces, uno de los cuentos del joven escritor búlgaro Miroslav Penkov recogidos en su libro Al este de Occidente, la cartera me trae un libro que había pedido hace tiempo. Su autora es Alejandra Soler una superviviente. Fue, entre otras cosas, maestra  de aquellos niños españoles refugiados (a la fuerza en más de un caso) en la URSS. Ya les hablé indirectamente de ella cuando les dije en un apunte anterior que había conocido a una señora muy mayor que asistía a las manifestaciones en taxi. El libro de Alejandra Soler lo dice todo en los meandros de su título: La vida es un río caudaloso con peligrosos rápidos. Al final de todo... sigo comunista.

El contraste entre los dos libros no puede ser mayor. Transcribo algunas frases del cuento de Penkov, que retrata una manifestación anticomunista en Sofia contemporánea del derrumbamiento del muro de Berlín:

"'¡Basura comunista!', canta Gogo, y avanzamos con la masa torrencial. Es excitante, como ir de camino a un buen partido de fútbol. Es gracioso que piense eso, porque algunos de los cánticos, ahora me doy cuenta, son en realidad cánticos de fútbol. Sólo que hemos sustituido el nombre del equipo rival por el del Partido, el del árbitro, por el del primer ministro. La mayoría de la gente que va con nosotros es joven. Justo delante una niña pequeña protesta ante su padre. 'No puedo respirar', gimotea'. Él la sube a los hombros (...) y la niña grita: '¡Basura roja! ¡Mierda roja!' y todos los que hay alrededor se ríen (...). 'Di: ¡rojos, hijos de puta!', le dice Gogo y ella grita: 'Cherveni putki' (...). Alguien ha clavado una bandera en lo alto, blanca, verde y roja, pero la bandera se ha helado como unos calzoncillos en un tendedero (...). '¡Comunista el que no bote!'. A nuestro alrededor todo el mundo empieza a saltar (...)."

Creo  que ya han intuido ustedes que lo que a mi me interesa, fundamentalmente, de la política es la teología, es decir, la fe.

Noticias culturales de Barcelona

Eso tienen ustedes que leerlo AQUÍ


Tras el día del libro

Ya tenemos el día del libro bien establecido. Ahora podríamos dar un paso más y atrevernos a crear el día de la lectura. 

miércoles, 24 de abril de 2013

La violencia: legitimidad y moralidad

Si bien los tratadistas aseguran que el monopolio legítimo de la violencia lo tiene el Estado, parece evidente que el monopolio moral, lo tiene la izquierda.

Un infierno de salvadores

Viendo las propuestas que nos hacen algunas lumbreras católicas, por supuesto rebosantes de buena fe, ¿qué quieren que les diga? ¡Mil veces prefiero aquel oxímoron de la democracia cristiana a esta redundancia de la socialdemocracia cristiana moderna! Andreotti era la suficientemente listo como para saber que tenía que pactar cada día con el diablo; Teresa Forcades parece creer que el diablo es irrecuperable para la verdadera religión y que hay pactar solamente con los ángeles custodios. 

Esta sociedad se está convirtiendo en un infierno de salvadores.

¡Para que luego digan que la teología política ha muerto!

Algunos católicos parecen estar convencidos de que la firma de manifiestos incrementa la Gracia Santificante. 

La necesidad de la fe


lunes, 22 de abril de 2013

¿Por qué leo?

Por curiosidad. Porque me gusta huronear entre los conocimientos inútiles de gente a la que no he tenido oportunidad de conocer. Quevedo decía que leía "para escuchar a los muertos con los ojos".

No tengo demasiado respeto por los libros como objeto... excepto por aquellos que en sí mismos, materialmente, son objetos valiosos.

No me parece que leer me haya hecho más feliz. Más bien tengo buenas razones para pensar lo contrario. Con frecuencia tampoco me ha hecho disfrutar. Podría señalar un montón de páginas con las que he sudado la gota gorda... antes de reconocerme derrotado.

Ni mejor persona. Porque entre literatura y la educación moral no hay ninguna relación necesaria, excepto en el caso de la mala literatura y la degradación moral.

Desde luego no me proporciona más salud. Al contrario: las muchas horas de lectura han contribuido a mi exceso de peso y al estado cada vez más lastimoso de mi vista.

¿Me han hecho más libre? Sí... en el sentido en que me han ayudado a disfrutar de la soledad.

¿Y más conocimientos? ¿Me han proporcionado más conocimientos? Dispongo, sin duda, de un gran número de conocimientos inútiles que no le interesan a casi nadie. Me parece que la utilidad de la lectura se reduce a afinarte la mirada a medida que te la va consumiendo.

La mayor parte de los libros que he leído no los volveré a leer. La mayoría los leí cuando no sabía leer. Los que volveré a leer (que son los que releo) los tengo aquí a mi lado, y no son muchos: son los que me están enseñando a leer.

Seguiré leyendo, claro, porque todo lo que espero de mis próximas lecturas es cada vez más inútil: que me ayuden a sentarme junto al círculo de los grandes para ver si puedo entender algo de su conversación intemporal.


La historia es...



Mrs. Lintott, The History Boys (2006)

domingo, 21 de abril de 2013

Humanos somos...

... y nada inhumano nos es ajeno.


En el rincón inferior izquierdo del rectángulo búlgaro tuvo lugar en el año 1040 la batalla de Belasitsa (también llamada de Kleidión). Las tropas bizantinas derrotaron completamente a las búlgaras en las laderas del monte Belasitsa, haciendo 15.000 prisioneros. Como no tuvo suficiente con la victoria militar, el emperador bizantino mandó que se cegara a 99 de cada cien cautivos. Al que hacía el número cien lo dejaron tuerto, para que pudiera guiar al resto en su regreso humillante a su patria. Se cuenta que cuando el monarca búlgaro vio el miserable estado en que regresaban sus tropas, sufrió un ataque de corazón que le costó la vida. Como resultado de estos hechos, el Estado búlgaro, incapaz de mantenerse autónomamente en pie, pasó a formar parte del Imperio Bizantino. 


Periodismo y clarividencia

El 17 de abril de 1975 se podía leer en un titular de Le Monde: «Phnom Penh libérée par les Khmers rouges».

Playa de Ocata, esta tarde






sábado, 20 de abril de 2013

Fidelidad

 “La fidelidad amorosa –aseguraba Henri de Régnier- no es más que la pereza del deseo”

Los pecados de los pobres...


... o pecados de tiempos de miserias, que están volviendo.

Hace unos años me encontré en las montañas santanderinas con un anciano perplejo, que no entendía por qué los niños de su pueblo se gastaban el dinero en chucherías en la tienda de la plaza, en vez de invertir su tiempo en la aventura de robarle a él las frutas de los árboles. Veía en esa extraña conducta un presagio de algo que no le gustaba. Las ramas intactas de sus frutales lo dejaban al pobre hombre perdido ante un presente indescifrable.

Me cuentan que han vuelto los robos por los huertos y que los protagonistas no son niños aventureros sino adultos hambrientos. 

Cosas de la identidad personal

Vía

viernes, 19 de abril de 2013

jueves, 18 de abril de 2013

Silogismo

1. Premisa: Todos los hombres son mortales.
3. Conclusión: Los hombres se matan unos a otros, frecuentemente en público y a la luz del día.

2. Término medio: Lo pone el superviviente.

Muy mal, la Cospedal


Lo diré de manera consignataria (como si me estuviera escracheando ante su casa):

¡Muy mal la Cospedal por acusar de fascista al personal!

¡Muy mal la Cospedal por expropiarle  el hablar a la izquierda universal!

¡Muy mal, porque fardar de moral es harina del costal del otro lado del bancal!

¡Está muy mal no respetar de la izquierda el copyright!

miércoles, 17 de abril de 2013

Adolescencia

He aquí una confesión que vale por muchos tratados de psicología de la adolescencia: "De adolescente no comprendía por qué mi padre no abandonaba a mi madre para irse a vivir con Brigitte Bardot."

Roland Jaccard

Las batallas que no damos

Ando estos días leyendo sobre las batallas ganadas y perdidas frente a los muros de Adrianópolis por godos, búlgaros, bizantinos, turcos y rusos y no puedo dejar de darle vueltas a una duda nueva: Nunca sabremos los muertos que ocasionan las batallas que no damos.

Cuando nos amamos...

... ¿nos intercambiamos caricias o síntomas?

Henri Roorda

Henri Roorda era profesor de matemáticas en un instituto de Lausana. A sus alumnos les repetía con frecuencia que tenía necesidad de sentirse conmovido por las verdades que enseñaba.
Un día dejó de decírselo.
Tenía cincuenta y cuatro años.
Escribió cuatro notas en una cuartilla y las tituló "Mi suicidio".
Después se disparó una bala en el corazón.

La democracia como ídolo de la tribu

Democracy in the Balance
por Stratford Caldecott

“If there be one thing more than another which is true of genuine democracy, it is that genuine democracy is opposed to the rule of the mob. For genuine democracy is based fundamentally on the existence of the citizen, and the best definition of a mob is a body of a thousand men in which there is no citizen.” 

This quotation is from G.K. Chesterton’s article on Victor Hugo, the author of Les Miserables in Pall Mall magazine of 1902. In it Chesterton puts his finger on a great dilemma. It is wise to devote much attention to the idols of our time, of which Democracy is one. Others include Capitalism, Progress (or Evolution), Wealth, and Equality. None of these means anything, or rather, each of them means several different things and so ought to be defined carefully whenever it is used. Others, such as Peace and Justice, have become so vague that they too qualify as idols. 

Sigue AQUÍ

martes, 16 de abril de 2013

Historias de Bulgaria: La llave de la casa


"Los judíos sefardíes –me dijo Harry Moreno-, a diferencia de los asquenazíes, no tenemos nacionalidad. Un asquenazi sabe de dónde es: es polaco, ruso, alemán… Pero nosotros, los sefardíes, sólo tenemos nuestro nombre y nuestra lengua y, algunos, la llave de la casa que abandonaron al ser expulsados de España".

Algunos apellidos judíos en el cementerio de Sofia: Aroyo, Bentura, Katalan, Luna, Merkado, Oliver, Pardo,  Primo,  Rodrig, Spinadel, Taranto. 

Historias de Bulgaria: Daniel Tzión

A Daniel Tzión, Gran Rabino de Bulgaria, se le apareció Yeshúa y él lo aceptó como el Mesías. Sin embargo, nunca se convirtió al "cristianismo". Siempre permaneció fiel a la Torá. En 1949 emigró a Israel con la mayor parte de la comunidad judía búlgara. El Tribunal Rabínico lo sometió a examen y le negó su posición rabínica. Un judío ruso le dio un edificio para que tuviera una Sinagoga y en ella estuvo oficiando hasta poco antes de su muerte, ocurrida en 1979. Casi nunca hablaba de Yeshúa abiertamente, pero con frecuencia recordaba las parábolas del Nuevo Testamento y cada Shabat, tras los oficios de la Sinagoga, se reunía en su casa con un grupo de sus feligreses para estudiar los evangelios.

Más sobre este buen hombre: AQUÍ

lunes, 15 de abril de 2013

Iberos remotos


Aristóteles, Política · libro cuarto, capítulo II:

Todos los pueblos a quienes es dado satisfacer su ambición, hacen el mayor aprecio del valor guerrero, pudiendo citarse, por ejemplo, los persas, los escitas, los tracios, los celtas. Con frecuencia las mismas leyes fomentan esta virtud. En Cartago, por ejemplo, se tiene a orgullo llevar en los dedos tantos anillos como campañas se han hecho. En otro tiempo en Macedonia la ley condenaba al guerrero a llevar un cabestro si no había dado muerte a algún enemigo. Entre los escitas, en ciertas comidas solemnes, corría la copa de mano en mano, pero no podía ser tocada por el que no había muerto a alguno en el combate. En fin, los iberos, raza belicosa, plantan sobre la tumba del guerrero tantas estacas de hierro como enemigos ha inmolado.

domingo, 14 de abril de 2013

Debord


«Je ne suis pas un journaliste de gauche: je n’ai jamais dénoncé personne»

Guy Debord (1931-1994), «Cette mauvaise réputation…», 1993. 

sábado, 13 de abril de 2013

Pasionaria nuestra que estás en los cielos

Me entero en Bulgaria, que es el país de Orfeo, de la conversión de Pasionaria. Les confieso que no me ha sorprendido su epistrophê, porque el vigor mitinero de esta mujer radicaba precisamente en su capacidad para enardecer a  sus oyentes (mejor hablar de sus oyentes que de "las masas") hablando como si lo hiciera desde el púlpito, con arrebatos de misionero en predicación cuaresmal y con una imaginería sacada de los reclinatorios. 

Un ejemplo: “No lloréis a vuestros hijos caídos en la lucha gloriosa. Ellos viven en el corazón de España. Volverán a vosotros, a vuestros lares y a vuestro cariño, no en las noches temerosas de la Santa Compaña de la conseja popular, sino al alba de la resurrección, cuando las campanas de España, repicando a gloria, anuncien al mundo que el pueblo es libre, que la tiranía ha sido derribada” (Dolores Ibarruri a las madres gallegas).

“Las masas españolas –escribe Franz Borkenau en El reñidero español- han abandonado a la Iglesia, no porque hayan perdido el fervor religioso tradicional de la raza hispana, sino porque ha sido la Iglesia española la que lo ha perdido. La necesidad de una fe fanática, sin la cual el alma española parece incapaz de vivir, ha encontrado otros canales para manifestarse.”

viernes, 12 de abril de 2013

La melancolía del comediante


«Al principio todo iba rodado», nos viene a decir Aristófanes en su discurso en el Banquete, pero algo importante en algún momento se torció y desde entonces vamos dando tumbos.

Cada ser humano era en el origen (en un origen mítico, no histórico) un ser completo, con una naturaleza erótica autosuficiente. Pero cada ser humano es ahora un ser degradado. Nuestra naturaleza original ha sido cortada en dos, disminuida, castrada, y la consecuencia dramática de este hecho es que el resto de erotismo que queda en nosotros va dando palos de ciego, intentando completar sin saber cómo su naturaleza original. El rescoldo erotismo que aún brilla en nosotros se esfuerza por alcanzar algo inalcanzable. Nuestra naturaleza es esencialmente infeliz.

Mejor dicho: Para Aristófanes, no hay amor feliz, ya que la desproporción existente entre el amor que añoramos y el refugio que encontramos en los abrazos de los otros es demasiado grande.

Eros es un deseo de lo imposible.

Lo curioso es que Platón utilice a Aristófanes, el comediante, para provocar en nosotros, con su relato, una extraña melancolía. 

jueves, 11 de abril de 2013

Sobre el Banquete


A J.S.M.

Hoy he hablado del Banquete de Platón en la Nueva Universidad de Bulgaria. He desarrollado las siguientes ideas:
  • Para Platón hay dos perspectivas privilegiadas sobre la realidad: la de la filosofía y la de la poesía (entendida en sentido amplio, como creación literaria: poesía, comedia, tragedia). Eso significa que para él la principal alternativa a la filosofía no era ni la ciencia ni la religión, sino la poesía. La ciencia no podía serlo, porque tal como la concebía él, era una parte de la filosofía; en cuanto a la religión, hay que recordar que los griegos no disponían de una palabra para lo que entendemos por religión. Ellos hablaban de «piedad», pero para Platón la filosofía, bien comprendida, es la verdadera piedad. 
  • La poesía es la única alternativa seria a la filosofía porque es capaz de conmover a los hombres más profundamente. Domina el arte de la convicción mejor que la filosofía. Es más directa e más inmediata. La filosofía no sabe inflamar a las masas sin ayuda de la poesía. Precisamente por eso Platón escribió diálogos y no tratados.
  • El Banquete es el diálogo en el que Platón sitúa a Sócrates frente a un autor dramático (Agatón) y un autor de comedias (Aristófanes). Es decir, sitúa a la filosofía frente a aquello que los literatos consideran superior a la razón: el arte de la representación.
  • Dado que la ciudad necesita de consensos entre ciudadanos muy diversamente inteligentes, el arte de la representación posee una dignidad política superior a la filosofía.
  • Aquello que en el hombre necesita ser representado para conocerse a sí mismo, es eros. Sócrates es el único orador del Banquete que niega la divinidad de eros.
  • La representación de eros tiene dos posibilidades: la política y la filosófica. La primera sigue las formas arquetípicas de la excelencia humana en las que cree una ciudad. Y aquí la mediación poética es imprescindible porque  la poesía ha tenido un éxito indudable a la hora de establecer una relación sólida entre la vergüenza y las acciones malas, y entre el honor y las acciones bellas. El eros filosófico sigue otra vía… no propiamente política, que lo expone a la acusación de los poetas (Aristófanes acusando a Sócrates) ante la ciudad. Su acusación: ser un mal ciudadano.
  • En el Banquete no hay ganadores: lo que se desarrolla es una fenomenología de la pugna entre poesía y filosofia. En cualquier caso los poetas no son vencidos por Sócrates, sino por el sueño. 
  • La "epopteia" de la que habla Diotima es la comprensión del Banquete.

miércoles, 10 de abril de 2013

LLego a Sofía

Me paso el viaje leyendo el Banquete de Platón. Una edición de Les Belles Lettres con prefacio de George Steiner. Al entrar en Bulgaria sobrevolábamos una nubes compactas y preciosas y entonces he entendido por priera vez en mi vida el discurso de Diotima. La revelación que promete para los iniciados en un "exaíphnês" (una descubrimiento súbito, de repente) de la marcha del proceso (del "ephexês") (210e). No se trata de contemplar una verdad estática, sino de entender la lógica (orthôs) inmutable del proceso. Comprender a Diotima es comprender el sentido dramático del Banquete. He cerrado los ojos y he descendido en paz.
En la salida me esperaban tres mujeres, un chofer y un coche negro inmenso y me han llevado a cenar.
¡Qué pocas cosas hay superiores a la amistad!

martes, 9 de abril de 2013

Me voy a Bulgaria


Mañana me voy a Sofía. La entrañable Vesselina Vassileva me esperará en el aeropuerto. El jueves participo a las 10:30 h. en el seminario de estética de la profesora Lidia Denkova, de la Nueva Universidad de Bulgaria. Hablaré del Banquete de Platón. El viernes, a las 17:30 presentaré la traducción de mi Introducción al vocabulario de Platón al búlgaro en compañía de Georgi Gochev. Después hay cena en "a traditional Bulgarian restaurant" con el profesor Bogdan Bogdanov, rector de la Nueva Universidad, a quien prologué un libro no hace mucho. Quiero también visitar los últimos hallazgos arqueológicos tracios, tomar un cafe con Valeria Fol (Alexander Fol, siempre en la memoria) y dar los últimos toques con Ruja Popova (conocerla es amarla) al "Proyecto Tundja" (esa idea que se me ha metido en la cabeza de recorrer andando los 350 km que separan Edirne, en la Turquía europea, del paso de Shipka, en los Balcanes).Y además pretendo convencer a Stanimir Michev para editar en español una selección de canciones sefarditas de Bulgaria.


¿Que cómo me siento?

"—¿Que cómo me siento? Ahora todo es sentimiento: nosotros sentimos, el grupo siente... ¿Por qué no me pregunta cómo pienso? El pensamiento, las ideas, eso es lo importante. Vigila tus pensamientos, porque se convertirán en palabras. Vigila tus palabras, porque se convertirán en actos. Vigila tus actos, porque se convertirán en hábitos. Vigila tus hábitos porque se convertirán en tu carácter. Vigila tu carácter, porque se convertirá en tu destino. Y yo, doctor, pienso que estoy bien"
Esta frase podría haberla dicho perfectamente Richard Sennet (de hecho en una idea reincidente en El declive del hombre público) y entonces sería una frase socialdemócrata. Podría haberla dicho Gandhi (que parece que la dijo) y entonces sería una frase para adornar las carpetas escolares de nuestras adolescentes e inundar Facebook. O podría haberla dicho Margaret Thatcher, y entonces sería una muestra de su pensamiento conservador. A mi me recuerda la Ética a Nicómaco de Aristóteles.

Vía Salmonetes
Vía ¡A los molinos!

La ignorancia de los peces sobre el agua


Recogía recientemente esta historia de Foster Wallace: "Había una vez dos peces jóvenes nadando que se cruzaron con un pez de avanzada edad. Éste les hizo un signo con la cabeza y les dijo: Salud, amigos, ¿está buena el agua? Los dos peces jóvenes nadaron un rato más, hasta que uno de ellos se detuvo y le preguntó al otro: ¿Qué es el agua?"

Hoy me encuentro con que Marshall McLuhan dijo antes que Wallace: "No sabemos quién descubrió el agua, pero sí sabemos que no fue un pez".

Dejemos a las familias en paz


El Periódico de Cataluña
, 8 de abril. 

Los padres no han dimitido de sus responsabilidades. Más bien ocurre que por querer ser perfectos, ignoran cómo ser buenos padres, es decir, padres normales. Entiendo por padres normales los que saben sobrellevar la neurosis inherente a la tarea de educar a los hijos sin estar todo el día preguntándose si lo han hecho bien.

Lo que tienen que hacer los padres es lo que han hecho siempre los padres normales: procurar que sus hijos tengan qué comer, una cama en la que dormir, ropa limpia que ponerse; garantizar que duermen las horas que tienen que dormir, que comen a las horas que tienen que comer, que hacen un poco de ejercicio físico diariamente y que mantienen con la higiene una relación cordial. Deberían saber, además, como sabían nuestros padres, que nuestros hijos aprenden más de nuestros comportamientos que de nuestros consejos.

Lo que la mayoría de padres le piden a un maestro es también lo de siempre, es decir, lo que le piden a un mecánico, a un médico o a un lampista: profesionalidad. Lo que quieren es estar seguros de que se ocupan de sus hijos buenos profesionales y decirse a sí mismos: «tranquilo, que tu hijo está en buenas manos». Permítanme la grosería de recordar una obviedad: los padres tienen hijos; los maestros, alumnos; y la sociedad, ciudadanos. En cuestiones de educación, los padres son los aficionados; los maestros, los profesionales; y la sociedad, el examen de reválida.

No suele haber padres dimisionarios, sino padres perplejos por asistir a reuniones escolares en las que se les dice que en la clase de lengua harán lengua; en la de matemáticas, matemáticas, y en tutoría, educación en valores, mientras ven que sus hijos acabarán la ESO sin hablar inglés. Hay muchos padres cansados de asistir a entrevistas en las que se les repite que su hijo es un buen chico, pero que se distrae mucho; que es inteligente, pero no estudia; que tiene buen fondo, pero relaciones sociales difíciles. No aceptarían fácilmente que un médico se limitase a entregarles un diagnóstico. Pongo el ejemplo del médico porque la labor docente tiene más similitudes con la clínica que con la mecánica.

No es la dimisión, sino una cierta decepción, lo que explica que toda la retórica que desplegamos a favor de la participación escolar de las familias en los centros educativos sea respondida de manera casi podríamos decir que anecdótica en las elecciones a los consejos escolares. Lo más cómodo, para no cambiar nada, es decir que los padres no están interesados en participar en la escuela, pero la realidad es que hemos caído prisioneros de nuestras buenas intenciones. Y haremos lo posible por salvarlas.

Se suele decir que hay una alta correlación entre la participación de los padres en los centros y los resultados de los hijos. Yo creo que la correlación real es la que existe entre la satisfacción de los padres con el centro educativo y los resultados de los hijos. Ninguna familia debería llevar un hijo a una escuela a la que no pueda referirse espontáneamente como «nuestra escuela».

El niño tiene derecho a ser frustrado

Entrevista que me hizo el jueves pasado Carlota Fominaya para el ABC.