lunes, 31 de diciembre de 2007

Feliz centrifugado


La revista “Science and Mechanics” publicó en agosto de 1935 un artículo de mucha enjundia titulado "Old Age Rejuvenator Centrifuge" en el que se mostraba una tecnología capaz de rejuvenecer a los más caducos. El soporte científico no podía ser más convincente: La vejez es debida, fundamentalmente, a los efectos de la gravedad sobre los organismos, cosa que no creo que nadie que sobrepase la cincuentena esté dispuesto a poner en cuestión. Basta ver cómo nuestra antigua hidalguía se va depositando en la cintura y en los pies, a los que uno acaba obligado a llevar a rastras, para corroborar inmediatamente esta hipótesis. Por lo tanto el rejuvenecimiento sería posible si se conseguía revertir los efectos de la gravedad. Y esto es perfectamente factible. Sólo se necesita una centrifugadora potente. Se trataba de dormir en unas camas situadas radialmente en un gran disco rotatorio con los pies hacia el centro, tal como se muestra en la imagen. Los costes podrían reducirse considerablemente creando un disco lo suficientemente grande como que cupieran en él varias camas. Al dar vueltas a gran velocidad, las distintas masas corporales irían recuperando su lugar de antaño, con lo cual tras unas pocas sesiones, nos levantaríamos completamente rejuvenecidos.

Y digo yo: ¿Y por qué no?

En cualquier caso, sea por este procedimiento o por cualquier otro, mi deseo para el 2008 es un feliz centrifugado para todos.

Pero a los que por ser muy jóvenes, este deseo les parezca una excentricidad, les reservo otro, del que pueden apropiarse también, evidentemente, los predispuestos a la centrifugación: Que nunca nos falte en quien confiar:

domingo, 30 de diciembre de 2007

Esperando al 2008

Visita al Mercat de Sant Antoni

Hoy me he levantado relativamente temprano, con el sol de invierno, que por cierto surgía anunciando no sé que fastos por el horizonte marino. Tengo la inmensa suerte de poder ver salir el sol sacudiéndose la mar salada desde la ventana de mi dormitorio. Y como estoy (hasta esta tarde) de Rodríguez, he decidido ir al Mercat de Sant Antoni, a ver libros. Antes iba con más frecuencia a merodear entre los muchos puestos de libreros de viejo que ocupan el perímetro del Mercado, ahora, por lo que sea, voy espaciando cada vez más las visitas. Apenas había coches por la carretera y en Barcelona -¡qué delicia!- había sitios de aparcamiento libres en todas las calles. A uno casi el entraban ganas de dedicar la mañana a aparcar y desapartar, para resarcirse de tanta y tanta vuelta dada a lo largo del año en busca de un quimérico huequecito en el que dejar el coche sin necesidad de pagar ese impuesto sanguijuélico que nos impone el ayuntamiento por vivir en una sociedad de consumo a quienes, desesperados, inclinamos la cerviz ante el parquímetro o ante la piratería de un parking. Después de dar vueltas y vueltas por entre las paradas de libros, he vuelto a casa con una barra de pan bajo el brazo. No he encontrado nada suficientemente interesante, lo cual hasta hace poco no evitaba que apareciese por casa con una bolsa llena de cosas raras. Me estoy comenzando a preocupar. No hago más que descubrir facetas ajenas de mí mismo.

sábado, 29 de diciembre de 2007

Postales filosóficas: Franz Rosenzweig

Franz Rosenzweig

Acabo de leerlo ahora mismo e inmediatamente traigo la anécdota al Café de Ocata. La escena se desarrolla en Berlín, hacia 1916. Los protagonistas son dos grandes filósofos (y, además, dos figuras esenciales en la renovación del pensamiento judío) del siglo XX: Hermann Cohen, el filósofo más respetado de Alemania, y un joven Franz Rosenzweig, que ha acudido a Berlín a seguir sus cursos. Cohen acaba de reprocharle a Rosenzweig su excesiva condescendencia con el sionismo. Mientras éste intenta responder, Cohen lo interrumpe con estas palabras lapidarias: "¡Esos tipos quieren ser felices!"

Postales filosóficas: Pitagorismo

Clicar la imagen para aumentarla.

No hace mucho discutía con J.S. sobre Pitágoras. Tras escuchar paciente y educadamente su vehemente y prolija defensa del pitagorismo, me llegó el turno. Me limité a decirle que de Pitágoras sabemos tan poco que en realidad no podemos asegurar ni que existiera; que el pitagorismo es, básicamente una creación neoplatónica y que no tenemos criterios para diferenciar entre pitagorismo y orfismo. El chaparrón de críticas que me gané fue considerable. Pero me mantengo en mis trece, J.S. Las primeras noticias de Pitágoras son transmitidas por escritores que vivieron doscientos años después de él y respecto a la transmisión de su vida y de las enseñanzas de los pitagóricos, la confusión es más que notable.

El esquema superior intenta trazar las vías de la difusión del pitagorismo. Las líneas continuas indican una filiación que parece textual; las discontinuas, una influencia probable. Fuente: GOBRY, Ivan, Pythagore, París, 1973.

La historia de la filosofía también tiene sus inocentadas.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Esto no es ninguna inocentada

En un país muy lejano han asesinado a la candidata a la presidencia. No era improbable que sucediera, pero no queríamos creerlo, porque ese país tan lejano está hoy, como cualquier país muy lejano, a las puertas de casa. Y la historia, que lejos de comportarse dialécticamente es evidente que se mueve a golpes de espasmos, se ha hecho notar de nuevo. La historia, aunque no nos guste creerlo, es, sobre todo, esto: El de repente. Los riñones de la historia son muy propensos al cólico. Y de repente nos ha salpicado la sangre de una extraña que es nuestra vecina. Y sus asesinos, que son nuestros vecinos y quizás viajen a nuestro lado en el tren, persiguen un poder con bombas atómicas. Pero nosotros hemos aprendido a pensar en otras cosas. No es que nos dé exactamente igual, porque, ciertamente, Benazir Bhutto, nos caía bien y correremos a presentar nuestros pésames; además a veces nos intranquiliza un poco el aspecto de nuestro vecino en el tren. Pero hace mucho tiempo que renunciamos a tener política exterior, exactamente desde que nuestros principios nos aconsejaron llevar siempre las manos limpias. Los grandes países tienen intereses ideológicos que defender fuera de casa; los países pequeños sólo tienen intereses comerciales. De hecho es un país pequeño el que sólo tiene intereses comerciales, sea cual sea su extensión o su población. Ahora no recuerdo si estaba hablando de Europa, de España o de Cataluña. Para tener política exterior hay que estar dispuesto a ensuciarse las manos. Para defender intereses comerciales hay que tener las manos impolutas y fomentar el diseño y asistir a los cócteles a los que va la gente con pasta (la pasta siempre huele bien, aunque proceda de bolsillos tenebrosos). Escuché la noticia en la radio del coche, atravesando los Monegros. Nos rodeaba una niebla espesa y todo parecía un poco irreal. Cuando hay tanta niebla apenas se ve lo que se tiene más allá de las narices, por lo cual es tentador limitarse a contemplar las propias narices encantados de habernos conocido. ¡Total, más allá sólo hay frío!

jueves, 27 de diciembre de 2007

Home sweet home



Regreso a Ocata. Mi mujer se demora en Pamplona un par de días más; mi hijo se apea del coche en Barcelona, donde ha quedado con alguien; mi hija, nada más llegar a casa me dice que sale a cenar por ahí con sus amigos. Bacallà Salat se queda junto a mí, restregando su hocico contra mi barbilla. Y esto es todo lo que tenía que decir.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

El monstruo que hay en mi

Estoy hundido en la miseria existencial. Hay cosas para las que uno no está preparado y hoy me he enfrentado cara a cara con la más lacerante de todas. La herida sangra sin remedio. No es mortal, pero llevaré el muñón conmigo de por vida. Mi hija - ¡nada menos que mi hija bien amada! ¡mi única hija! ¡la luz de mis ojos!- ha grabado mis ronquidos. Y los he oído. Los he oído yo y toda mi familia. Y aseguran que ese extraño que duerme por las noches con mi mujer, soy yo. A mi hija le he dado un ultimátum: O borra esos ronquidos de su móvil o que se atenga a las consecuencias. Quizás necesite una hija adoptiva.

martes, 25 de diciembre de 2007

Unzué y La Valdorba




La familia de mi mujer -los Liberal- proceden de Unzué, un pueblecito precioso que se encuentra en las faldas de la Higa de Monreal, en la comarca de La Valdorba, en la cuenca de Pamplona. Voy a acercarme esta tarde. Aquí me gustaría retirarme. A ver.

lunes, 24 de diciembre de 2007

Noche Buena desde Pamplona I


Acabo de recibir esta felicitación de Artemisa con la bienintencionada cita de Steinbeck. Pero ocurre que no siempre leemos cosas bellas. A veces hasta leemos la prensa. Incluso podemos leer las cosas más terribles escritas de la manera más bella.

ZORIONAK ETA URTE BERRION

domingo, 23 de diciembre de 2007

Gloria in Excelsis Deo

Agradecimientos: A la Celia, por su generosidad, y a Tumbaíto, por artista invitado. A la izquierda, mi ánima; a la derecha mi ánimus, y allá en el cielo, lo importante: Sócrates, la Vaca Socrática y Platón.

Gloria in excelsis deo,
et in terra pax hominibus bonae voluntatis

Memes y memeces II

Me cae encima un meme de Neoconomicón en el que se me pide que seleccione los tres mejores posts del año de entre todos los blogs del mundo mundial, según mi humilde parecer, claro está. Pues la verdad es que no sé, porque de enero a diciembre van ni más ni menos que doce meses, pero para ser amable con un "feo, gótico y sentimental", voy a señalar los tres primeros que me vienen a la memoria:

  1. "Vous n'avez ici que des amis, Excellence"
  2. Renato Carosone
  3. Los peligros del tabaco

Cumplido con el deber, le paso el testigo a quien lo quiera tomar.

sábado, 22 de diciembre de 2007

¡Rediós!

La página 8 de “Le Monde des Livres” dedica esta semana todos sus artículos a comentar libros recientes sobre cristianismo, que son legión. Hay más de un indicio que apunta a una recuperación del interés por Cristo y su legado en toda Europa. Hago, obviamente, la excepción de España. Aquí seguimos siendo mucho más partidarios de los libros de autoayuda.

Me voy a detener únicamente en dos comentarios. El primero es de un libro de Jean Louis Schefer titulado “L’Hostie profanée. Histoire d’une fiction théologique”. Os aseguro que no sabía que el dogma de la “presencia real” de Cristo en la hostia data de 1215, es decir, del Concilio de Letrán. Durante trece siglos los cristianos pudieron ver la hostia como símbolo de la carne de cristo, pero no como su realísima carne, y no tenían ni que confesarse. Lo que tampoco sabía es que a partir de la proclamación de este dogma se extendieron por Europa las historias de judíos que, tras hacerse con una hostia, le infligían todos los tormentos de la pasión. La hostia, en lugar de destruirse sangraba y sangraba, hasta que la sangre delataba al malhechor, al que inmediatamente se sometía a todos los castigos imaginables para purgar su horrendo sacrilegio.

El segundo es de “Le Christ philosophe”, de Frédéric Lenoir. Su tesis me parece de lo más arriesgada, pero no por ello carece de atractivo. Sostiene que la ética de Cristo no ha perdurado gracias a la Iglesia, sino a su pesar. Habrían sido los humanistas del Renacimiento (cristianos en su inmensa mayoría), los filósofos de la Ilustración (teístas en su mayoría) y los filósofos de la sospecha (ateos) los que, sin pretenderlo, han salvado los valores esenciales del cristianismo. Ya ves, Eduardo.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Dos videos y una felicitación

El primero es un villancico (¿y por qué no?) para todos vosotros. ¿Recordáis cuando Ike era lo mejor de Tina?


El segundo es una adivinanza: ¿Qué llevan en las camisetas esos cubanos que llegan al aeropuerto de Caracas para molestar tanto a los venezolanos.



Y, evidentemente, no puede faltar la felicitación de navidad

jueves, 20 de diciembre de 2007

Navidad

Me entero en Del tiempo y el espacio (donde siempre están a la que salta) que hay autoridades municipales en Sevilla que se niegan a celebrar la Navidad. Les parece más conciliador, y yo no tengo por qué dudar de sus buenas intenciones, celebrar el Solsticio de Invierno. Pero... ¿Se pueden tener unas buenas intenciones más cursis, gazmoñas y relamidas? ¿Tendrán idea estos señores de lo que significa celebrar el solsticio de invierno? ¿Sabrán que eso es exactamente la Navidad desde que el emperador Valeriano instaurara el "Día del nacimiento del Sol Invicto"? De hecho, renunciar a celebrar la Navidad es renunciar al "Natalis Solis Invicti", es decir, al Solsticio de Invierno.

Pero ya sabemos todos que las cosas no van por ahí. Y es esa otra dirección de las cosas la que me interesa resaltar.

Hay un número cada vez mayor de políticos (especialmente entre la izquierda) que parece dispuesto a asumir de la peor manera posible –o sea, inconscientemente- una teoría liberal radical del espacio público, según la cual hay que despojarlo de toda seña de identidad comunitaria para que todo el mundo pueda lucir las suyas propias sin sentirse molesto. Si se trata de religión, en la plaza pública se han de reconocer todas las religiones; si se trata de sexo, todos los sexos; si de ideologías, todas las ideologías… El poder tendría así la extraña función de mantener el espacio público libre de signos. Sería algo así como el barrendero ideológico de la ciudad. Curiosa concepción del poder desposeído de contenido y reducido a mera formalidad, a urbanidad, a higiene. Claro que en contrapartida a los ciudadanos se les aconseja que tengan únicamente convicciones de baratillo, algo así como un ligero cariño por lo propio y una curiosidad antropológica universal, pero epidérmica, por lo ajeno. Conviene creer poco en las propias ideas para respetar con educación las ajenas, sin alterarse por ninguna rareza. La plaza pública pasaría así a convertirse en una pasarela de convicciones precarias. Más aún: abundan los que quieren hacer pasar la precariedad de nuestras convicciones por el distintivo de una moral superior.

Reivindico la Navidad, con su pompa y circunstancia, sus melancolías, sus desencantos y sus fórmulas. Y la reivindico con un argumento decisivo: porque es nuestra. Hay más argumentos, de menor categoría, pero no por ello desdeñables: Reivindico la Navidad porque narra la historia más hermosa que han contado los hombres. Reivindico su pretensión de salvarnos de la trivialidad, tan difícil de oír entre tanto jingle bells mecanizado. La reivindico por lo que tiene de irrupción súbita de lo inesperado en la rutina del tiempo.

“Y de repente (“exaiphnes") –se lee en Lucas 2.13-14- apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:
¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”

Lejos de mi (y III): La introspección

Acabo con Clément Rosset

La introspección es el ejercicio de observación de uno mismo. Resulta tan fácil de definir como difícil de comprender. ¿Cómo puede el yo observarse a sí mismo sin alejarse de sí para conquistar la distancia de la perspectiva? Kant, al pensar en esto, llegó a la conclusión de que en nosotros existe un yo observador, que por lo tanto, es inaccesible, y un yo observado. Cada vez que intentamos conocer al yo observador lo transformamos, inmediatamente, en yo observado.

La conciencia de la dificultad que presenta la introspección es tan antigua como la propia filosofía. Sócrates la formula con claridad en uno de los diálogos platónicos más hermosos, el Alcibíades I. Así como un espejo no puede verse a sí mismo, un alma no puede conocerse a sí misma, dice. Pero, siguiendo con la analogía del espejo, añade que así como un espejo puede verse reflejado en otro espejo, nosotros podemos vernos reflejados en los ojos de la persona con la que nos relacionamos. Obviamente, entonces, la introspección tiene la paradójica forma de una alienación. Para vernos a nosotros mismos necesitamos que el otro nos muestre cómo somos.

Dando un paso más allá de Platón, Climent Rosset define a la introspección como “una ofrenda complaciente de la propia persona a la mirada ajena”. Y añade: “Se trata de un discurso exhibicionista y de la peor especie, por cuanto a fin de componer un rostro para consumo externo, incorpora la impostura de pretender limitar su interés por la observación de sí mismo. El deseo de ser visto se disfraza, en definitiva, de intención de conocerse a sí mismo”.

Es evidente que existe algo de esto, pero me cuesta creer que la introspección sea siempre esto. La necesidad de hallar una familiaridad sincera, honesta, con nosotros mismos me parece real. Es cierto que el otro siempre anda entrometiéndose en lo más mío de mí mismo, pero a partir de una cierta edad uno ya va disponiendo de un relato de sí y, por lo mismo, de algunas sospechas verosímiles sobre su protagonista.

No me gusta el tono de Rosset: ¿Es que acaso nuestra salud -física y mental- no necesita de una cierta autocomplacencia? ¡El problema, en todo caso, es cómo conseguirla sin caer en el autismo!

Sospecho de las filosofías que necesita justificarse a sí mismas por su desprecio de la salud.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Lejos de mi II (de fondo, Ravel)

Sigo con Clément Rosset.

Según Roland-Manuel, Maurice Ravel, el autor del famoso Bolero, “no tenía más secreto que el secreto de su genialidad.” Convenía no andar huroneando en su persona, para no acabar decepcionados.

Roland-Manuel presentaba un programa de música clásica en France-Musique y el día que contó ésto, añadió una historia que tenía por protagonista al hijo de un impresor de barrio, es decir, de los que sobreviven a base de pedidos de carteles, tarjetas, cartelitos y formularios, que tras la muerte de su padre acababa de heredar la imprenta. Apenas un día después del funeral, mientras preparaba el inventario, se topó con un grueso sobre cerrado en el que podía leerse, en la letra de su padre, lo siguiente: “No abrir”. Obedeciendo, aunque de mala gana, mantuvo el sobre apartado de su curiosidad durante seis años. Hasta que un día, sin más ni más, fue a por él y lo abrió.

Llegado a este punto, Roland-Manuel se despidió de sus oyentes, prometiéndoles revelar el contenido del sobre la semana siguiente.

Y eso hizo. De esta manera sus seguidores se enteraron de que lo que contenía el misterioso paquete era un centenar de etiquetas, todas iguales, impresas con la consigna que figuraba en el sobre: “No abrir”.

Me imagino que al acabar ya estarían avanzando los primeros acordes del Bolero de Ravel.

martes, 18 de diciembre de 2007

Lejos de mi I

Sería un consuelo que los libros que presentan argumentos que no acaban de convencernos estuviesen mal escritos. Así no habría manera de cogerles cariño. Un libro de filosofía bien escrito es un peligro, porque el buen estilo es siempre, por sí mismo, un argumento convincente. Es decir, un ensayo bien escrito tiene algo de sofisma.

Viene esto a cuento del librito que acabo de leer de Clément Rosset, “Lejos de mí. Estudios sobre la identidad”. Hubiera sido más acertado subtitularlo “Estudios sobre el sentimiento de la propia identidad”, pero este es otro tema. Rosset no me convence nada. No me ha dado ni un argumento para dejar de creer en mi alma (en mi alma finita, mortal, mal cimentada, etc). Y sé muy bien lo dificultoso que es creerse portador de un alma con fecha de caducidad cuando no se sabe muy bien lo que se quiere decir cuando se dice "yo".

Entre los muchos textos literarios que presenta Rosset se encuentra el siguiente, que tiene como protagonista a ese personaje entrañable que es Nasrudin Afandi:

“Nasrudín se dirige al mercado a vender dos hermosas sandías de su jardín. Camina con una sandía bajo cada brazo, cuando ve, en un recodo del camino, a otro hombre caminando delante suyo, vestido exactamente igual que él y cargado también con dos sandías.

- ¡Por Alá! –exclama- ¡Si ése no soy yo, no veo quién pueda ser!

Aprieta el paso por unos momentos, pero pronto renuncia definitivamente a alcanzarlo:

-Y a fin de cuentas –se pregunta- ¿para qué voy a alcanzarme?

Exactamente a esto me refiero. Sé que conservaré la anécdota en la memoria cuando los argumentos de Rosset ya se hayan deshilachado por completo.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Ad omnia paratus

Con razón me temía que lo del escudo del Barça fuera sólo un síntoma más.

Me acabo de enterar que el “Nordic Battlegroup”, una fuerza sueca de intervención rápida integrada por 2.400 soldados, ha castrado al heráldico león de su bandera, tal como puede verse en las imágenes.

El lema del “Nordic Battlegroup” es “ad omnia paratus”, es decir, “preparados para todo en cualquier parte”. El león sigue siendo rampante, pero al emascularlo, difícilmente puede hacer honor a este elevado lema. El cambio ha sido necesario porque un grupo de mujeres del “Nordic Battlegroup” protestó alegando que no podían sentirse identificadas con un león tan ostentosamente macho. Incluso elevaron su queja a la Corte Europea de Justicia.

“Un león castrado: el símbolo perfecto de la política europea de defensa”, ha comentado sarcásticamente -o no- un militar norteamericano.

Vía: Scribal Terror

La moral cortesana

Cuentan que, hacia el 361, el intelectual Aristipo se encontró con el filósofo Platón en la corte siracusana de Dioniso. Aristipo se dirigía al tirano de rodillas, con el convencimiento de que para ser oído por él necesitaba poner la boca en sus pies, que es donde tienen las orejas los tiranos. Platón, por el contrario, siempre habló de pie. Es bien sabido que Aristipo abandonó Siracusa con una bolsa de oro, mientras que Platón fue vendido por Dioniso como esclavo.

El tirano moderno no es necesariamente un hombre. Frecuentemente toma la forma de una multitud. De hecho al tirano moderno lo instituye como tal la moral cortesana del intelectual. El tirano moderno es el ídolo de la razón, sea cual sea su forma. Por eso no hay otro antídoto contra cualquier forma de tiranía que la libertad –efectiva y radical- de la teoría. Por el mismo motivo, no parece que estén prestando un gran servicio a la democracia liberal los filósofos que se dedican a hace pasar por textos filosóficos meros manuales de autoayuda. Los que actúan de esta manera se degradan inmediatamente a la condición de intelectuales orgánicos de una u otra tiranía. Claro que en una situación como la actual, en la que casi el 20% de los libros que se venden son manuales de autoayuda, ¿qué sentido tiene hablar de pie? Hallamos una respuesta a esta pregunta en la “Encyclopédie”, al tratar, precisamente, de la “moral cortesana”:

No obstante es quizás necesario que haya en la corte filósofos, como es necesario que haya en la república de las letras profesores de árabe, para enseñar una lengua que nadie estudia.

domingo, 16 de diciembre de 2007

Sin (apenas) comentarios


En la portada de La Vanguardia de hoy.
Los países islámicos retocan el escudo del Barça para no herir sensibilidades
Magnífico el uso de ese "retocan" tan indefinido.

Safranski sobre Nietzsche

Rüdiger SAFRANSKI, Nietzsche. Biografía de su pensamiento. Tusquets, Barcelona, 2001.

  • “Lord Byron no necesita ningún abogado. Para caracterizarlo, el joven Nietzsche usa por primera vez una expresión que hará carrera, pues lo llama “superhombre dominador de espíritus” (p 35).
  • "En 1868, bajo el título de ‘La observación de uno mismo’, escribe las siguientes frases: “Ésta engaña. / Conócete a ti mismo. / Mediante la acción, no mediante la contemplación/ (...) La observación coarta la energía: descompone y desmenuza. / El instinto es lo mejor.” (p 43)".
  • "Se pronunció contra la disminución de la jornada laboral; en Basilea se trataba de pasar de doce a once horas al día. Defiende además el trabajo de los niños; en Basilea a partir de los doce años de edad se permitían jornadas de diez a once horas diarias" (p 158).
  • “El Nietzsche de Zaratustra danza (...), danza como Shiva, el Dios indio de los mundos. Y Nietzsche mismo danzará poco antes de su derrumbamiento espiritual, desnudo en su habitación, durante los últimos días en Turín, tal como constató la dueña de la casa a través del ojo de la cerradura.” Así habló Zaratustra: “Que se nos pierda el día en que no hayamos bailado ni una sola vez.”(p 248).
  • "Nietzsche no mostraba la serenidad soberana de Zaratustra, que exigía a sus discípulos que se desprendieran de él y lo abandonaran una vez que lo habían encontrado. Precisamente esto, el que Lou (Andreas) se desprendiera de él y siguiera su propio camino, le ofendió profundamente. (...) Una alumna le da a entender que lo comprende, pero luego sale a buscarse otros maestros" (p 275).

sábado, 15 de diciembre de 2007

Sobre el prejuicio


¿Y si el prejuicio, lejos de ser sinónimo de fanatismo fuera el fundamento de todo lo noble y grande en el hombre? ¿Y si el prejuicio fuese una de las condiciones imprescindibles para la salud mental personal y la salud republicana colectiva? ¿Y si fuera del todo imposible dejar la mente completamente en blanco para construir desde su inmaculada pureza la objetividad de un saber (y , sobre todo, un saberse) completamente aséptico?

viernes, 14 de diciembre de 2007

Dolors Bramon

Esta tarde me he encontrado en plena calle Diputació con Dolors Bramon, profesora de Estudios Árabes e Islámicos de la UB, a la que hacía mucho que no veía. Está magnífica. Ella no quería hablar de sus males pasados, sino de su presente condición de abuela. Por mi parte, he aprovechado para hablarle de una japonesa de los arrabales barceloneses que quiere levantar una mezquita en no sé qué punto de una autopista. ¡Hay gente para todo!

Dolors me enseñó que la expresión "fer dissabte" tiene una notable carga ideológica detrás. Era empleada por lo conversos para dejar bien claro que eran cristianos de arriba abajo. A un judío no se le ocurriría limpiar la casa en sabbat y, desde luego, ningún musulmán se enredaría en estas faenas domésticas al día siguiente de su fiesta semanal, que es el viernes.

Dolors me enseñó también el bosque encantado de Can Ginebreda, pero este es otro cantar.

jueves, 13 de diciembre de 2007

El poder financiero de los neo-con

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miércoles, 12 de diciembre de 2007

Post a mi mismo

Comentando la crítica que el filosofo neokantiano Hermann Cohen había hecho del "Tratado ético-político" de Spinoza, escribe Leo Strauss: "Cohen leyó a Spinoza, por un lado, sin la suficiente literalidad y, por el otro, demasiado literalmente; lo entendió demasiado literalmente porque no lo leyó con suficiente literalidad."
Hoy he comprendido lo que quería decir.

martes, 11 de diciembre de 2007

Kein Ort

I

Friedrich Creuzer (1771-1858) se pasó la vida fascinado por la imagen de la Diotima socrática. No, me corrijo: se pasó la vida fascinado por la imagen de Sócrates, que es la de la filosofía, arrodillado ante Diotima.

II

Se casó con Sophie Leske, trece años mayor que él, a la que nunca quiso, aunque a ningún otro ser humano necesitó más. Era la viuda de su maestro y pensó que su deber era casarse con ella, sin tener en cuenta para nada las consideraciones debidas al afecto o la edad. Deber con deber se paga. Fue pues el suyo un matrimonio por abnegación moral.

III

Dejó en manos de Sophie todos los detalles cotidianos, convirtiéndola en el eje de su rutina. Él era absolutamente incapaz de desenvolverse entre la maraña práctica. Se perdía tomando las decisiones elementales. Necesitaba a Sophie para abrirse camino entre lo obvio. Pero sus sueños los había depositado en Karoline von Günderrode, de quien se enamoró como un niño caprichoso.

IV

Una vez –sólo una- intentó dejar a Sophie, olvidando el compromiso contraído ante la tumba de su maestro. Ella, que lo conocía muy bien, se anticipó abandonando por propia iniciativa el domicilio conyugal. A las pocas horas Friedrich estaba naufragando, ahogándose entre objetos desconocidos, aunque de uso imprescindiblemente cotidiano. Todo se le rebelaba entre las manos. No sabía nada de economía doméstica, ignoraba por completo dónde se guardaban las llaves o los cubiertos.

V

“Ya ves –le escribió a Karoline-, he pagado muy caro mi pecado contra la naturaleza y sus consecuencias se han convertido en un destino de hierro para mí. Tengo que ser un ejemplo para la juventud inmadura que me mira como a su maestro y yo mismo tengo que prescindir de toda poesía, aunque me vea obligado a hablar de ella en mis clases en la universidad.” Para entender el sentido último de estas palabras hay que aclarar que en la correspondencia clandestina que se cruzaban, él le daba el nombre de “Poesía” y recibía de ella el de “Piadoso”.

VI

Así que Friedrich Creuzer eligió a Sophie, pero inmediatamente le rogó a Karoline que no lo abandonase. Quería seguir poseyendo la poesía; pero sin comprometerse con ella. La Poesía tenía que estar a su disposición, permanecer asequible a su capricho. En una de sus últimas cartas le escribe: “Le das miedo a tu Piadoso. De verdad, cuando vaya a verte tienes que mostrarte un poco desvergonzada y darme valor con tu juego amoroso. Tendrás que abandonar tu perfección, pues en caso contrario no podré disfrutar de tu compañía.”

VII

Karoline von Günderrode le contestó: “Varias veces fui para ti, y me enorgullezco de ello, un espejo fiel en el que te podías mirar; sí, yo reflejé tu imagen con gran sinceridad; pero nunca me miré en ti, dime, ¿por qué?”

VIII

Karoline había hablado frecuentemente con su amiga Bettina Brentano de fundar una religión de la inestabilidad. Ambas se imaginaban a sí mismas como palomas de barro, con exceso de peso en las alas. Y ellas querían volar.

IX

Karoline vivía al lado de Susette Gontard, la Diotima de Hölderlin. Ambas sabían que el amor es la fuerza que nos concede levedad. Karoline había aprendido en el Banquete de Platón que el amor puede tornar sutilísima la consistencia del barro. El amor es el aleteo del anhelo de fusión con el otro. Y es más necesario que el aire para todos aquellos que no acaban de hallar su patria en la tierra.

X

Karoline pensaba en el amor y veía únicamente a Creuzer; éste pensaba en sí mismo y veía a su lado a Sophie y más allá a la Poesía. Creuzer no quería volar.

XI

Postrado en el lecho por culpa de una enfermedad que lo tenía a merced de su esposa, Friedrich Creuzer decidió romper con la poesía y entregar su fidelidad a la prosa. Cuando comenzó la carta de despedida sabía que estaba redactando una condena de muerte.

XII

Karoline eligió con todo esmero hasta el mínimo detalle de su adiós. Visitó a un cirujano para que le marcase en el pecho el punto exacto en el que un puñal alcanzaría sin dificultad su corazón. Después se encaminó al Rhin, allá donde una lengua de tierra intentaba imponerse al fluir de la corriente.

Elogio del elogio

Ideas para un elogio del elogio:

  • Un elogio de la necrológica, que es una forma socialmente admitida que tenemos los vivos de elogiarnos a nosotros mismos ante quien ya no nos escucha. Un cadáver es siempre una magnífica excusa para la vanidad.
  • Un elogio de Luciano, que escribió “El elogio de la mosca
  • Otro elogio para el “Elogio de la locura” de Erasmo.
  • UN puesto preeminente para “El derecho a la pereza” de Lafargue.
  • El maestro del elogio: El latino Frontón, elogiador del humo, del rechazo y de la negligencia.
  • ¿Debe un “Elogio de la negligencia” estar bien escrito?
Y con estas doy comienzo al día.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Amor de madre

Teoría del agua que fluye

A María Zambrano le gustaba recordar aquella frase de Santa Teresa, “me paso mucho tiempo contemplando cómo es el agua” y la siguiente estrofa del "Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz":

¡Oh cristalina fuente,
si en esos tus semblantes plateados
formases de repente
los ojos deseados
que tengo en mis entrañas dibuxados!

La ciencia y la razón pura tienden a ser ciegas respecto al mero fluir del agua, como tienen querencia por la fórmula, prefieren estudiar la manera de convertir el agua en fuerza motriz. Por eso tiene razón Zambrano cuando advierte que “la razón pura es la pura monotonía”. Para la razón pura el tiempo es una mera función de la velocidad y el espacio. Para liberar la densidad del tiempo de la prisión del cronómetro, Zambrano dedicará todo su esfuerzo filosófico a imaginar una razón poética en la que tenga cabida la esperanza como la dimensión esencial del tiempo humano, porque es la esperanza la que “sostiene todo acto de vida”

domingo, 9 de diciembre de 2007

Postales filosóficas: La naturaleza

Estoy muy lejos de sentir por la naturaleza esos entusiasmos místicos que suelen transportar hasta la Gran Madre Gaya a los que han madrugado pocas veces en su infancia para ir a trabajar al campo. Para mi la naturaleza está representada, sobre todo, por esa terquedad de las malas hierbas (el cenizo, la juncia, la siempreviva) por entrometerse en los cultivos; por el frío en invierno y por los mosquitos que acompañan al trabajo en verano de sol a sol. La naturaleza es, básicamente, para mi aquello de lo que se huye... sin ninguna posibilidad de éxito.

Horacio lo expresó de manera lapidaria: “naturam expelles furca, tamen usque recurret.” La naturaleza se reserva siempre la última palabra y con ella siempre nos pilla desprevenidos. Hay algo en la naturaleza ("en su subsconsciente", he estado a punto de escribir) que no cabe en ninguna fórmula científica. Cuando ese algo aparece, corremos a consultar nuestras enciclopedias perplejos, intentando hallar lo que siempre se escabulle. Al no hallarlo, nos ponemos a rezar.

Un ejemplo de pura naturaleza:













sábado, 8 de diciembre de 2007

Postales filosóficas: Nietzsche

Werner Horvath: "Friedrich Nietzsche - von den drei Verwandlungen"

Céline sobre Sartre

No conocía la rabiosa carta que Céline, el autor de "Viaje al fin de la noche" (novela que tengo por una de las cumbres del existencialismo, sólo un pelín por debajo de "La muerte de Iván Ilich", de Tolstoy) dirigió al engreído supino de Sartre. He intentado hacer un resumen de la misma, pero el texto me ha podido, no me atrevo ni a tocarle una coma. Rezuma una bilis tan negra y acérrima, una mala uva tan concentrada, que debe ser leído tal como fue escrito. Como muestra, este anticipo:

Dans mon cul où il se trouve, on ne peut pas demander à J.-P. S. d'y voir bien clair, ni de s'exprimer nettement.



La historia de este texto de Céline tiene un interés que no es meramente circunstancial para El Café de Ocata. Verán ustedes: Al salir de la cárcel, en 1948, se enteró de que Sartre en su "Portrait d'un antisémite" se había comportado como un delator al escribir: " Si Céline a pu soutenir les thèses socialistes des Nazis, c'est qu'il était payé". Estas palabras, escritas mientras Céline estaba encarcelado en espera de juicio, pudieron haber tenido para él consecuencias fatales. De ahí que furibundamente cabreado, escribió/vomitó "A l'agité du bocal" como respuesta. Se la envió a Jean Paulhan, que no quiso publicarla. Después se la remitió a Albert Paraz, que la reprodujo en su "Gala des vaches". Así que de nuevo me topo con las vacas. Vaya a donde vaya, me espera un rumiante.

Desconozco si el texto está editado en español. ¿Alguno de vosotros lo sabe?

viernes, 7 de diciembre de 2007

Arte político ruso


Está teniendo lugar en París una exposición que se ocupa del arte político ruso de 1972 a la actualidad. Reune 160 obras de 60 artista en diversos formatos. Aquí hay una mínima muestra.

Leonid Sokov, Stalin y Monroe, 1991.

Victor Skersis, Pioneras, 1972.

Oleg Kulik, Kulik is Your Deputy, 1995.

Alexander Kosolapov, San Sebastián, 1980.

Orlov Boris, National Totem. A.S.Pushkin in Marshal’s Uniform, 1989.

Pisa con garbo

Sigo con mi campaña. Y no descansaré hasta dejar la enseñanza española limpia, reluciente y esplendorosa como una patena que sea la envidia de la enseñanza mundial. Hasta que nos salgamos por encima de todos los informes Pisa habidos y por haber.

Hoy le toca el turno a un derecho elemental. Un derecho tan básico que da un poco de vergüenza hasta reivindicarlo, porque es como si reivindicara el derecho a respirar. Se trata, amigos, del derecho a ser frustrado.

En las últimas décadas ha desfilado triunfante por las familias, las calles y las aulas una especie de Santa Alianza que armada con cinco duros de psicoanálisis y la convicción de que no hay nada más absolutamente bueno que una buena voluntad, ha intentado erradicar la frustración de la existencia infantil a base de sobredosis de beatería. Y ha arrollado. Hoy no son pocos los padres que lo están pagando caro.

Reivindico, pues, la reacción.

Hans Blumenberg escribe en su último libro, El mundo de la vida, algo que me viene como anillo al dedo. Recurro a su autoridad como bandera:

“El yo se comprende a sí mismo como polo vivencial en su resistencia frente a la decepción de la propia expectativa: mediante el recurso de la corrección de su camino vivencial, en lugar de la ‘desalentada’ renuncia a su propia identidad. En la medida en que se mantiene firme y modifica el mundo, comprende lo que significa ser ‘yo’”

Podría decir, en resumen, que reivindico el derecho a una vida normativa.

Mi conversión a la reacción tuvo lugar hace años en un pueblo de la santanderina Vega del Pas a donde había ido con mi familia a pasar unos días. Había una especie de estanco-tienda-café con un par de mesas y unas cuantas sillas frente a un televisor donde se reunía la gente mayor por la tarde. Fue allí donde escuché la confesión de un señor mayor diciendo una verdad elemental, que suelen ser las más difíciles de ver. Señalando a un par de niños que estaban comprando chucherías, dijo: "¡Esto no puede ir bien! Lo normal sería que estos niños me estuviesen robando las ciruelas y que yo estuviese ocupado en mi huerto espantándolos a gritos. Pero en vez de ir a robar ciruelas, prefieren comprarse esas cosas para empuercarse el estómago. Y a mi me han dejado sin nada que hacer."

jueves, 6 de diciembre de 2007

La galaxia contamina

Les voy a confesar una debilidad, visito "la" galaxia. A escondidas, pero la visito. Es verdad que después de cada visita voy corriendo a esterilizarme las manos, para que no quede ni rastro de mi vergonzante acción, introduciéndolas un buen rato entre las páginas de "Madera de Zapatero", el libro de investigación que ha publicado Suso de Toro sobre ZP. Pero en cuanto me considero de nuevo libre de pecado, se presenta, de improviso, como el ladrón, la tentación. Y, débil como soy, caigo en ella:

Voy a acabar mal. Ya me lo dice mi mujer: "Esa galaxia te sienta mal."


¡Mal no, fatal! Hoy mismo me he topado así, de golpe, con esta imagen y este texto: "El Bacalao espera a Luri a su vuelta a casa". ¡Si es que esto es un sinvivir! ¿Tengo o no tengo razón? Además "la" galaxia es mala hasta para la fe. ¡Si lo sabré yo, que después de leer esta noticia he cambiado radicalmente todas mis convicciones sobre la inmortalidad!:

Brusten desarrolló una investigación que ha demostrado que observar los pechos de las mujeres durante cinco minutos al día alarga la esperanza de vida de los varones en 10 años. Las conclusiones del estudio fueron divulgadas en las prestigiosas publicaciones New England Journal of Medicine y American Journal of Public Health.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

De nuevo Pisa

De nuevo nos ha caído el informe PISA encima. Y de nuevo nos hemos pillado los dedos. Y de nuevo aparecen opiniones para todos los gustos. Tanta, tanta opinión sólo pone de manifiesto la desorientación colectiva. Así que los políticos invertirán más, porque no pueden quedarse de brazos cruzados e irán refugiándose progresivamente en lo de que el fracaso es de la sociedad. ¡Evidentemente, ya que es la que lo padece!

Si yo tuviese alguna posibilidad de decisión en este berenjenal y no anduviera –como lo estoy actualmente- tentado de pensar que el deterioro tiene que ser aún mucho mayor para que todo el mundo se convenza de las causas verdaderas, propondría las siguientes medidas utópicas:

1. Escuchar a los profesionales. Y escucharlos sabiendo que mienten, porque nadie está dispuesto a admitir que tiene problemas si sabe que será inmediatamente señalado como provocador de problemas.

2. Dar estabilidad a las leyes. ¿Cuántas reformas y contrarreformas hemos conocido en estos últimos 30 años? ¿Y no parece evidente que cuanto más cambian las leyes más diáfano es el mensaje de que no tenemos confianza en la ley?

3. Mandar a todos los profesionales que están haciendo tareas administrativas a las aulas, eliminando toda la burocracia sin sentido.

4. Centralizar. Sí, ya sé que esto va contra las señales de los tiempos, y que los especialistas creen que la autonomía de los centros es el remedio para buena parte de los males. Centralizar quiere decir darles a todos los profesionales la programación que tienen que desarrollar, y asegurar que la cumplen. La libertad de cátedra no tiene sentido en la enseñanza no universitaria.

5. Reducir la extensión de los conocimientos, especialmente en primaria y secundaria obligatoria, para aumentar su intensidad.

6. Recuperar la seriedad en la escuela, comenzando por la tarima para el profesor y siguiendo por los hábitos imprescindibles en el vestir, comportamiento, etc.

7. Ofrecer alternativas de educación no formal al alumno que, simplemente, detesta la institución.

8. Garantizar que el profesor que se contrata está capacitado, como mínimo, para resistir la mirada de sus alumnos.

9. Eliminar toda asignatura que pueda calificarse de “María”: es un cáncer.

10. La gestión de los centros debe ser responsabilidad exclusiva de la administración (que para eso ha sido elegida democráticamente) y los profesores.

Añadido a las 15:41

11. Conviene no minusvalorar lo que dice Claudio en su comentario.
12. Axioma pedagógico elemental: En la enseñanza el único especialista es el profesor en activo con éxito.
13. Axioma pedagógico sub-elemental: Cuando las leyes cambian deberían cambiar también los inspectores de educación. Los que, amparados en la bondad de una ley, defienden hoy una conducta y amenazan a los que no siguen sus orientaciones, no deberían verse en la tesitura de defender mañana lo contrario. A no ser, claro está, que se sustituyan los inspectores por policías de tráfico legal.

Añadido a las 23:01

14. Llevamos, desde los tiempos en que el Solana era ministro de Educación y nos envió a todos a reciclarnos a la fuerza asistiendo a cursos que impartían inútiles desvergonzados, un montón de años preguntándonos si lo hacemos bien. Pues bien. ¡Ya está! Debería prohibirse esta pregunta existencial. Lo hacen bien los que no necesitan estar evaluándose continuamente para saber que lo hacen bien.



martes, 4 de diciembre de 2007

Entrevista a Joshua Muravchik

J.R. me envíia un mail con el siguiente mensaje: "En el último número de Democratiya viene esta impresionante entrevista al "neocon" Joshua Muravchik. He pensado que te interesaría".

¡Y tanto que me ha interesado, J.R.! Tanto, que he decidido ponerla a disposición de los amigos de "El Café de Ocata". No espero ni pretendo convencer a nadie de nada, pero quien tenga ojos para leer quizás no pierda el tiempo dedicando un rato a esta entrevista.

Presento al entrevistado tal como es presentado por el entrevistador:

Joshua Muravchik is a resident scholar at The American Enterprise Institute (AEI) and the author of Heaven on Earth: The Rise and Fall of Socialism (Encounter, 2002). He has written extensively about democracy, human rights, and American foreign policy in Commentary, The New Republic, The New York Times, The Los Angeles Times, The Weekly Standard and The Wall Street Journal. His books include The Future of the United Nations: Understanding the Past to Chart a War Forward (2005], Covering the Intifada: How the Media Reported the Palestinian Uprising (2005), The Imperative of American Leadership (1996), Exporting Democracy: Fulfilling America's Destiny (1991), and The Uncertain Crusade: Jimmy Carter and the Dilemmas of Human Rights Policy (1986). He serves as an adjunct scholar at the Washington Institute on Near East Policy and is an adjunct professor at the Institute of World Politics. The interview took place on July 11 and 15, 2007.

Mitologías

El que no aprende inglés es porque no quiere





lunes, 3 de diciembre de 2007

El sexo de Sartre

Nunca me interesó demasiado Sastre, excepto, en todo caso, por lo que tiene de personaje repelente, obsceno, grasiento y manipulador, es decir, por lo que tiene de fenómeno de la naturaleza. Como muestra, este botón, de El ser y la nada:

La obscenidad del sexo femenino es la de cualquier cosa abierta: es una apelación al ser, como lo son por otra parte todos los agujeros; en sí la mujer apela a una carne extraña que debe transformarla en plenitud de ser por penetración y dilatación. Y, a la inversa, la mujer siente su condición como una apelación, precisamente porque ella está "agujereada." Sin duda el sexo es una boca, boca voraz que engulle el pene -lo que puede conducir a la idea de castración: el acto amoroso es castración del hombre-, pero ante todo el sexo es un agujero.

¡Qué joya de hombre!

Dos lecciones de política

Del Estupidario de Gustave Flaubert:

I

Lindezas de Marat.

Un miembro afirma haber oído decir a Marat que para tener tranquilidad, hacía falta que cayeran 270.000 cabezas.

-“¡Pues sí, esa es mi opinión!”, y alzándose la asamblea al completo, añadió: “Es una atrocidad que estas gentes hablen de libertad de opinión y no quieran permitirme las mías”

Louis Blanc, Histoire de la Révolution française.

II

En la sala de la Redoute, club Blanqui. Un obrero: « Todo esto es muy bonito, pero de lo que tenemos que tratar es de la isla de Polonia ». Una voz: “¡Cómo! No hay isla de Polonia.” El obrero: “¡Cómo! ¿Qué no hay isla de Polonia? ¿Quién es el reaccionario que está hablando? ¡A la calle con el ruso! ¡A la calle!”

Audebrand, Souvenirs de la tribune des journalistes (1848-1852).

domingo, 2 de diciembre de 2007

Algunos datos inútiles

El señor Albert Vilalta pasó en poco tiempo de conseller de medio ambiente del gobierno de Pujol a presidente del GIF (Gestor de Infraestructuras Ferroviarias: 1996-98) y, posteriormente, a secretario de Estado de infraestructuras (1998-2000) del Ministerio de Fomento del gobierno de Aznar, puesto que equivalía al de número dos del Ministerio.

Jordi Pujol recibió con muestras evidentes de satisfacción este nombramiento que estaba muy lejos de ser para él una sorpresa. Había sido pactado previamente como forma de estar en el gobierno sin estar. En cualquier caso de esta manera Pujol pasaba a controlar indirectamente los proyectos de infraestructuras del Estado en Cataluña y, especialmente, el del AVE. La prensa de la época no ocultó que había sido el mismo Pujol quien había “sugerido” desde la Generalitat el nombre de Vilalta. Ahí están las hemerotecas.

Vilalta fue el padre del primer trazado del AVE por Cataluña. Creo -no estoy seguro- que posteriormente el Ministerio de Fomento le compró los estudios a la Generalitat. De aquel proyecto al trazado actual del AVE ha habido mil idas y venidas. Tantas que la actual ministra de Fomento se encontró con que tenía que ejecutar un pacto político que priorizaba los intereses electoralistas a los técnicos. Todas las partes implicadas cambiaron varias veces de opinión sobre este trazado, dependiendo de los vientos circunstanciales que corrían, pero el acuerdo final lleva la firma de todos los partidos - todos, desde el gobierno popular, a la Generalitat de CiU y el Ayuntamiento tripartito-.

Si los políticos que firmaron ese pacto eran inteligentes sabían perfectamente que el trazado estaba lleno de riesgos. Y si no lo eran, me reservo la opinión que me perecen. Pero lo que los técnicos implicados vieron con claridad desde el primer momento es que se estaba confeccionando un traje con medidas diversas, que tenía que contentar a todo el mundo sin satisfacer a nadie. Por eso ha reventado por las costuras en cuanto los intereses electorales han variado.

Pero nada de esto tiene la más mínima importancia.

En este punto, no.

"En este punto, no –le dijo Paul Nizan a su amigo Sartre-, ahí no hay nada que hacer, en esto no han cambiado nada

Y Nizan era comunista para cambiar, justamente, lo relativo a “este punto”.

Es cierto que mantuvo su fidelidad a la causa durante unos años más, convencido de que era preferible el estalinismo, con sus imperfecciones, al nazismo. Pero no es menos cierto que su fidelidad se había hecho crítica. Por ello no resistiría el impacto de los pactos de Stalin con Hitler.

En los primeros años de la revolución defendió a la Unión Soviética como el país en el que “l’angoisse” había desaparecido, pero en 1934, tras un largo viaje por el país que comenzó en Moscú y lo llevó hasta Satalinabad, en Tadjikistan, comprendió que sus expectativas habían sido completamente desmesuradas. "Incluso en la Rusia soviética -le confesó a Sartre a su regreso-, los hombres continúan padeciendo la angustia de la muerte".

En 1977 Sartre recordó a Paul Nizan de esta manera: “Fue a Rusia porque quería averiguar si la gente, después de la revolución, ya no tenía miedo a la muerte, si la muerte se había convertido en algo secundario para ellos.”

Hoy la actitud de Nizan nos parece de una ingenuidad extrema. Pero la conciencia de esta ingenuidad es también la descripción de nuestra situación de hombres que habiéndose librado (supuestamente al menos) del peso de la metafísica han descubierto que sus miedos esenciales permanecen.

sábado, 1 de diciembre de 2007

El ajoarriero y la dama de la carreta

13:49, Salgo de casa con la cazuela de ajoarriero. Tengo que llegar a Tiana y una vez allí dar con la casa de Glauka (la dama de la carreta)...

19:43, regreso a Ocata, el alvariño, magnífico. Tanto que ha contagiado de alegría al teclado, que se empeña en que no pueda escribir en paz.

21: 09, "con la alegría -dice Arrebatos- se le ha colado una V en el albariño". No era la alegría arrebatos, sino las teclas, que no se quedaban quietas.

21:33: Receta del ajoarriero:
Ingredientes básicos
- Bacalao con piel
- Aceite (de calidad)
- Ajos
- Tomate
- Patatas
- Pimentos secos (si son de Lodosa, mejor que mejor).

Se pone el bacalao a remojo, cortado en trozos pequeños, 24 horas, removiendo el agua de vez en cuando. Transcurrido este tiempo, se desmigaja.
En una cazuela de barro se pone aceite y varios ajos pelados y ligeramente machacados. Se doran y se retiran. Se retira también el aceite para que baje de temperatura y se añade el bacalao desmigajado. Se vuelve a poner en el fuego y se va meneando con suavidad para que el bacalao vaya soltando sus jugos y ligando con el aceite, de esta manera se va formando una salsa espesa. Esta es la clave de este plato.
Previamente se ha preparado un sofrito de tomate que se añadirá al bacalao, juntamente con una patata frita en láminas muy finas. Esta es la receta básica.
En mi caso he introducido alguna variación.
- Tras retirar los ajos del aceite, he dorado en la cazuela un bogavante, dejando que fuera soltando su salsa. Cuando me ha parecido, lo he retirado. Después he añadido un pimiento verde cortado a tiras muy finas y cuando ya estaba hecho, las pieles del bacalao y, posteriormente el bacalao.
- Al sofrito de tomate le he añadido los jugos que ha soltado el bogavante mientras le sacaba la carne que he añadido a la cazuela del bacalao. Cuando el tomate ha alcanzado su punto, lo he agregado también a la cazuela, juntamente con una docena de gambas peladas.
- Desde el día anterior tenía en remojo un par de pimientos secos y una guindilla. Lo he añadido todo en el último momento, cortado en trozos muy pequeños.
- Lo he dejado reposar hasta hoy al mediodía que lo he calentado para servirlo en la mesa. Y esto ha sido todo.

Un festín digno de catalanes ligeramente hedonistas. El día ha estado acompañado de un sol de regalo que, de verdad, no animaba a poner cara de cabreo. Por disfrutar de un sol así nos deberían duplicar los impuestos a todos los que vivimos en la costa.

Discurso del método

De Maistre no dice ninguna tontería en la quinta conversación de Les Soirées de Saint-Pétersbourg cuando, tratando del método filosófico, sostiene que "No hay filosofía sin el arte de despreciar las objeciones". Claro que precisamente esto es lo que son incapaces de descubrir los funcionarios del Espíritu que escriben -que creen escribir- el relato interna y necesariamente coherente de la historia de la filosofía. ¡Qué magnífico libro sería el que pusiera de manifiesto la historia del desprecio filosófico de la objeción!

Postales filosóficas: Hume

"Fue en su primera juventud, en la edad de las dulces ilusiones y bajo el suave clima de Anjou, cuando por un vano deseo de celebridad, intentó tambalear los fundamentos de todas las creencias y socavar las bases de todas las religiones.
... una vez en el borde del abismo, no lo supo respetar"

WALCKENAER, Charles-Athanase, artículo "Hume", en la Biographie universelle, ancienne et moderne, ou Histoire, par ordre alphabétique, de la vie publique et privée de tous les hommes de Michaud (1811-1828).

viernes, 30 de noviembre de 2007

Buitre a la Higa de Monreal


Ando de cocinillas, preparando una cazuela de ajoarriero según la receta que el Bombachos de Sangüesa le enseñó a mi hermana. Mañana tengo que aparecer con el resultado en un remoto lugar de Tiana. Ya os contaré.

Mientras andaba desmigajando el bacalao me han venido a la memoria los platos antiprometeicos de la olvidada cocina Navarra. Me refiero a epopeyas gastronómicas tales como las alubias con mochuelo, al cuervo en salsa, las grajillas con arroz, la picaraza en salsa, el calderete de renacuajos, la ardilla en salsa… y (de ahí el nombre genérico que le he dado) el magno “buitre a la Higa de Monreal”. Pertenezco a un pueblo que en lugar de andar lamentando el suplicio de Prometeo se dedica a practicar lo de “ave que vuela, a la cazuela”. Esto daría lugar a muchas exégesis e incluso a ese post que me reclama y al que me resisto con tanta fuerza sobre la manifestación de mañana en Barcelona, pero hoy me voy a ceñir a la gastronomía.


Monreal, la patria chica de mi suegro, es un pueblo bucólico que se encuentra cerca de Pamplona, en dirección a Sangüesa, a los pies de una montaña conocida como la Higa de Monreal.

Respecto al cuervo –ave ahora tan protegida que se dedica a atacar incluso a ovejas vivas-, quienes lo cocinaban insistían en la formidable dureza de su carne, por lo cual aconsejaban armarse de paciencia. La receta que os ofrezco lleva el nombre de “Buitre a la Higa de Monreal”:

Una vez limpio ha de dejarse a serenar durante varios días (tres mejor que dos). Después se corta en pedazos que se fríen en aceite de oliva, depositándolos, conforme se van haciendo, en una olla, en la que se ha de ir guisando con abundante cebolla y el aliño que se considere adecuado de ajos, vinagre, laurel, coñac y caldo. Cuanta más edad tenga el cuervo, más tiempo de cocción será preciso. Pero (a no ser que se use una olla exprés) piénsese en un mínimo de cinco horas.

Gide, tan francés él, creía estar inventando algo cuando concluye su Prometeo mal encadenado (1899) con un banquete de buitre. Claro que en este banquete Prometeo estaba devorando su inquietud, mientras en Navarra simplemente matábamos el hambre con una gastronomía lo más variada posible.

¡Estos gabachos!

Carmen Brufau, de nuevo